Acompáñanos en un viaje al corazón místico del Pirineo Aragonés. Te cuento nuestra experiencia explorando los dólmenes prehistóricos y la ruta de las tres ermitas en Tella (Huesca). Una jornada para conectar con la historia, el apacible silencio de las montañas y la suerte de encontrarnos con fauna salvaje ✨

Hay lugares que parecen suspendidos en el tiempo y Tella es, sin duda, uno de ellos. En nuestra salida de mayo, nos acercamos allí para disfrutar de un rincón donde la energía de las montañas se siente de una forma muy especial.

Una mañana entre piedras milenarias

Comenzamos disponiéndonos a descubrir los secretos que guardan las piedras milenarias. De camino a Tella, nos detuvimos en la zona de aparcamiento para iniciar la Ruta de los Dólmenes, en la que pudimos contemplar varios de estos monumentos megalíticos, incluido el famoso Dolmen de Tella (Piedra de Vasar).

El recorrido es precioso y se respira pura magia. Avanzamos hasta un cruce del sendero con un camino y, aunque la curiosidad nos empujaba a seguir hasta el final de la ruta, decidimos dar la vuelta para asegurar que el clima nos permitiera completar después la ruta de las ermitas, ya que estaba bastante nublado.

La paz de las Tres Ermitas

La subida hacia el pueblo por una carretera estrecha, serpenteante y con bastante pendiente, ya te prepara para lo que viene: un lugar precioso en lo alto de la montaña. Llegamos a Tella, donde hay una oficina de información del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido y el Centro de Interpretación del Oso Cavernario (se nos quedó pendiente ir a ver la cueva del oso, así que habrá que volver).

A continuación, realizamos la Ruta Circular de las Tres Ermitas, un paseo de unos 2,5 km que es pura delicia. Las pequeñas subiditas se hacen muy llevaderas porque la recompensa es constante:

  • Historia viva: Pudimos entrar y ver el interior de las tres ermitas románicas (San Juan y San Pablo, la Virgen de Fajanillas y la Virgen de la Peña). ¡Son preciosas! ⛪ Estaban bien cuidadas y con cuadernos de visitas, así que dejamos un mensaje de agradecimiento.
  • Vistas espectaculares: Hay unas panorámicas de las cumbres de Ordesa y el valle del Cinca que son majestuosas, aunque estaba muy nublado y no se apreciaban en su máximo esplendor (otro motivo para volver en un día despejado).

Un "safari" inesperado

Si hay algo que me hace siempre especial ilusión en las excursiones, es el avistamiento de animales salvajes y en esta ocasión pudimos disfrutar de varios de esos momentos.

El primero fue al ver un zorrito precioso cerca de la carretera 🦊

Más tarde, justo antes de comenzar la ruta de los dólmenes, vimos sobrevolar varios buitres leonados y, de pronto, uno de ellos se acercó bajando y nos sobrevoló bastante cerca 🦅 ¡fue una sorpresa magnífica!

Al finalizar la excursión comimos en la zona de mesas que hay junto al aparcamiento donde empieza la ruta de los dólmenes. Allí, un milano decidió acompañarnos, sobrevolando las mesas durante un buen rato: iba y venía, iba y venía... ¡Incluso pudimos grabarlo! 🎥

Y como despedida de la zona, justo al salir del aparcamiento con el coche, una ardillita muy oscura y pequeña nos dio el último saludo 🐿️

Paciencia y últimas sorpresas

La vida siempre tiene sus propios planes y nos tocó vivir un momento de "paciencia obligada" cuando un autobús se quedó atascado en una curva. Por suerte, la Guardia Civil ya estaba allí ayudando a resolver la situación, así que solo tocaba esperar tranquilamente. A veces, hay que parar un tiempo antes de seguir el camino 🙏🏼

Por último, ya casi llegando a casa, un grupo de garcetas nos recibió con su elegancia blanca, poniendo el broche final a un día redondo.

 

Como siempre, aquí te acerco algunas reflexiones y aprendizajes apoyándonos en esta experiencia:

👉🏼 Saber elegir: A veces hay que saber cuándo cambiar el plan para disfrutar plenamente de lo elegido. Priorizar una cosa frente a otra es también autoconocimiento y autocuidado 🍀

👉🏼 Nuestros compañeros de camino: Ver de cerca a los animales en su hábitat nos llena de alegría, pero también nos recuerda su fragilidad. Entre la alegría de ver al zorrito o a la ardilla vivos, y la tristeza de ver a otros que no tuvieron tanta suerte, nos quedamos con un recordatorio de respeto y prudencia. Conducir con cuidado por estas zonas es nuestra forma de cuidar a esos "vecinos" que se mueven por su propio hogar 🦊❤️

👉🏼 Mantener la mirada abierta: Desde el vuelo del buitre hasta la carrera de la ardilla, mires donde mires, la vida nos envía señales de belleza constantemente. Solo hay que estar presentes “aquí y ahora” para verlas 🙏🏼

👉🏼 Fluir con el imprevisto: Un autobús atascado o un cielo nublado no arruinan un día si tu actitud es la de disfrutar. La adaptabilidad y la paciencia son la vida misma. Todo termina circulando de nuevo 🧘

Otro día estupendo en el que elegimos disfrutar de nuevo en la naturaleza de La Alegría de Vivir 😍

✨ ¡Despierta tu Alegría Interior y Cambia tu Mundo! ✨

¿Conocías la zona de Tella? 🧡 Es un lugar perfecto para reconectar. Cuéntame, ¿qué te ha parecido más interesante de esta excursión? 🤔 ¡Te leo!

P.D. ¡Te espero en junio para contarte nuestra próxima excursión! 📅 Y por si no has visto las anteriores te las acerco por aquí: Rutas con Alegría

 

0
0
Tu carrito de Compra
Tu cesta está vacíaVolver a la tienda